Inmuebles entre tormentas: Cómo aprendí que en Venezuela nada es eterno, excepto la oportunidad

Se dice que el hierro se forja bajo presión, y quienes hemos recorrido el mercado inmobiliario en Venezuela durante los últimos 36 años somos la prueba viviente de esta afirmación. La paciencia es una actitud que adoptamos como corredores inmobiliarios cuando decidimos forjarnos en esta actividad.
Como profesional y empresa en este trayecto, que ha corrido en paralelo con mi propio crecimiento, comprendí una verdad que no se enseña en las capacitaciones inmobiliarias ni en las escuelas de negocios: la crisis no es un estado del mercado, es una prueba de perspectiva.
He atravesado numerosas coyunturas a lo largo de mis casi 36 años en el negocio inmobiliario: el golpe a CAP, gobiernos interinos, la llegada de un modelo político diferente, el deslave de La Guaira, intentos de golpes, guarimbas, paros nacionales junto al paro petrolero, la pandemia y ahora un bombardeo para la extracción. Al igual que en la actualidad, el mercado inmobiliario se detuvo.
He experimentado muchos días de incertidumbre, en los que el teléfono no sonaba, a pesar de tener mis listados publicados en vallas. He visto cómo los metros cuadrados que vendí a precios elevados se convirtieron en cifras irrisorias, y viceversa. Con el tiempo, aprendí que en este país nada es eterno y que todo pasa. Cuando en cualquiera de esas situaciones pensaba que el mercado inmobiliario nunca se movería nuevamente, la habilidad, la instrucción y la información para los clientes revelaban una grieta por donde entraba la luz de la oportunidad.
Al mirar hacia atrás, comprendo que siempre habrá alguien con verdaderos requerimientos de vender o comprar un nuevo hogar, ya sea porque creció la familia o se fueron los hijos; o de un local para iniciar una nueva actividad comercial o crecer en el mercado. Los espacios que nos albergan son vitales para construir ciudad y contar una historia, por lo que el negocio inmobiliario siempre encontrará su camino de regreso a casa.
Todo pasará ¡Te va a ir bien!
@Teresa Salas Soluciones Inmobiliarias S.A.
@Manager Inmobiliario




Excelente análisis, donde se ponen de manifiesto dos términos Confianza de Oportunidad y Demanda Reprimida, que siempre han estado es este tipo de situaciones pero que hoy se ven más claros y se están ejecutando.
Evidentemente el mercado inmobiliario se compone de varios factores, dentro de los que podemos mencionar a los que forman la negociación, en este caso comprador y vendedor, al estar hablando de ventas, el objeto en sí, que viene a hacer el inmueble y por último el ambiente que lo compone la situación o entorno actual.
De tal manera que estos tres elementos mueven el mercado inmobiliario, entonces acá lo que cambio fue el escenario o entono y por ende debemos cambiar la manera de acoplarnos a la situación pero con pensamientos críticos de análisis para asesorar a las partes involucradas y poder llegar al cierre final que es el objetivo fundamental en la negociación.