Buhoneros Inmobiliarios o Intrusismo Oportunista

Caminando por el Bulevar de Sabana Grande y observando el inmenso esfuerzo de una comerciante informal, no pude evitar reflexionar sobre la ligereza con la que en nuestro gremio comparamos ese sacrificio con el actuar de los cazadores de comisiones.
Es una analogía profundamente injusta. Mientras un trabajador de la calle arriesga su propio sudor y capital bajo el sol y la lluvia, el improvisador inmobiliario opera desde la comodidad del mínimo esfuerzo, poniendo en riesgo el patrimonio de toda la vida de un propietario o los ahorros sagrados de un comprador.
Asociar la falta de profesionalismo en bienes raíces con el comercio ambulante es un grave error de concepto. Los invito a leer mi más reciente artículo de opinión, donde desarmo este prejuicio y explico por qué identificar esta mala práctica por su verdadero nombre —intrusismo oportunista— es el primer paso indispensable para proteger nuestro mercado y elevar los…





















Excelente análisis, donde se ponen de manifiesto dos términos Confianza de Oportunidad y Demanda Reprimida, que siempre han estado es este tipo de situaciones pero que hoy se ven más claros y se están ejecutando.
Evidentemente el mercado inmobiliario se compone de varios factores, dentro de los que podemos mencionar a los que forman la negociación, en este caso comprador y vendedor, al estar hablando de ventas, el objeto en sí, que viene a hacer el inmueble y por último el ambiente que lo compone la situación o entorno actual.
De tal manera que estos tres elementos mueven el mercado inmobiliario, entonces acá lo que cambio fue el escenario o entono y por ende debemos cambiar la manera de acoplarnos a la situación pero con pensamientos críticos de análisis para asesorar a las partes involucradas y poder llegar al cierre final que es el objetivo fundamental en la negociación.